martes, 3 de junio de 2014

La prevención por bandera

El Teniente de Navío Ramón Leste explica que el BAM Tornado
 está dotado con la última tecnología. 
Estar siempre preparados”. Ese es el principal objetivo de nuestras Fuerzas Armadas en un contexto de paz como el actual. Bajo esta premisa, los distintos Ejércitos se entrenan diariamente con actividades de las que, afortunadamente cada vez más,  la prensa es testigo. La última ocasión en la que esto ocurrió fue el pasado mes de mayo. La Armada Española participó en el ejercicio colectivo de seguridad marítima denominado MARSEC-2014. Hasta en once escenarios de la geografía costera española se recreó una situación que, aunque parece de película, no dista tanto de la realidad. Veintiséis  organismos estatales, incluida la Armada, pusieron a prueba sus habilidades en este ejercicio de carácter anual. ¿Su objetivo? El adiestramiento avanzado para comprobar y mejorar la capacidad de coordinación y colaboración de la Fuerza de Acción Marítima de la Armada Española con otros cuerpos.

El simulacro en Las Palmas de Gran Canaria tuvo lugar a poco más de una milla náutica de la costa.  El Buque de Acción Marítima (BAM) Tornado dejó por unas horas su labor de velar por la seguridad en el mar para convertirse en un carguero, el Coriander, de dudosa actividad. Ante las informaciones de que el supuesto mercante esconde algo más, la embarcación es abordada por un equipo de operaciones de seguridad de la USCAN (Unidad de Seguridad de Canarias). Nueve infantes de marina descienden desde un helicóptero del 802 Escuadrón del SAR por una cuerda, una técnica que en la jerga militar se denomina fast-rope. Desde el AS332 Súper Puma un tirador garantiza su seguridad. El operativo avanza por el buque, controla a la tripulación y la lleva al castillo de proa para proceder a su cacheo. Los infantes toman el puente de mando, donde solicitan al capitán que les muestre la documentación (cabe destacar que algunas de las conversaciones se produjeron en inglés, lo que denota hasta qué punto se toman en serio estos ejercicios). Lo siguiente es la inspección del barco.


Tal y como la Fuerza sospechaba, el Coriander lleva a bordo más de lo declarado. Su capitán ha sido sobornado por una organización de delincuencia trasnacional, Sauterelle (nombre ficticio), que se dedica a la trata de seres humanos y que mantiene vínculos con la organización terrorista LFB (nombre ficticio). Así, los infantes descubren en el registro que, además de la tripulación, el Coriander transporta a seis delincuentes, cuatro terroristas y seis mujeres objeto de tráfico ilegal, de las que tres presentan enfermedades infecto-contagiosas. Se decide entonces llevar el buque a puerto. La misión concluye en el muelle Santa Catalina, donde un puesto médico avanzado y una ambulancia esperan a los infectados. Estos son trasladados al hospital Doctor Negrín, mientras el resto pasa a disposición policial. Las sirenas en el cielo de la capital grancanaria hacen creer a la ciudadanía ajena al ejercicio que realmente ha ocurrido algo.

Sanidad Exterior comprobó que tres de los detenidos podían tener algún virus
contagioso, por lo que activó el protocolo con el Servicio de Urgencias Canario.
Una situación como esta es “difícil” que se dé en Canarias, pero eso no quiere decir que no haya que estar preparados. El Teniente de Navío José Javier Miranda Mayo es tajante en este sentido: “Nuestro objetivo es estar siempre preparados. No sabemos si va a suceder, pero en caso de que suceda todo el mundo tiene que ser consciente de que seremos capaces de responder bien”.  Yo he tenido el privilegio de ver en directo la profesionalidad de nuestros militares. Desde el responsable de prensa, el segundo de abordo Balbino López, al Teniente de Navío Ramón Leste, pasando por el propio mando del Tornado, el Capitán de Corbeta Juan José Belizón, toda la tripulación de este BAM ha demostrado seriedad, cercanía y una apertura a la prensa digna de mención.  Los periodistas, en nuestro papel de mediadores, podemos  ayudar a constituir una cultura de Defensa en España. A través de las ondas, la imagen o la palabra escrita podemos hacer ver a la sociedad cuán importante es la labor que los uniformados desempeñan, pero para eso necesitamos de su colaboración. A todos los que ese día lo hicieron posible, gracias y buena mar. 

1 comentario:

  1. El primer paso, que siempre es el más difícil, ya está dado. ¡Enhorabuena! Sigue alimentando tu sueño, y muy pronto lo conseguirás.

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